Sobrevivir sin ellos

1 Jun

sobrevivirSinEllos

El fin de semana pasado me tocó quedarme en casa acompañando a mi pandilla, porque mis humanos salieron de viaje y no podían llevarse a la manada completa. No voy a negar que sí los extrañé, pero tampoco para morirme de tristeza, es que por dicha me quedé acompañada y ellos son tan listos que dejaron todo organizado para que no nos faltara nada.

Entonces, pensando en todas aquellas mascotas que se quedan en casa, se me ocurrió escribir esta entrada para ayudarte si algún día te encontraras en este dilema.

  1.  Dejarlo en casa, supervisado por alguien de confianza:
    Pedile a alguien de confianza, que lo visite cada día para ver que esté bien, darle comida, cambiarle el agua y sacarlo a caminar un ratico. Dejále a esta persona una nota con todas las indicaciones para cuidar a tu mascota.
  1. Dejarlo en casa de otro amigo:
    Si hay un allegado que se lleva bien con tu perro, tal vez pueda darle hospedaje durante tu ausencia. ¡Importante! indagá si hay otros animales en el lugar, y si a tu mascota le cuesta sentirse en confianza podrías llevarla un par de veces antes para que se vaya familiarizando.
  1. Dejarlo en un hotel perruno o con un cuidador profesional:
    Ahora podés encontrar en Costa Rica varios lugares que ofrecen este servicio. No es la opción más económica, pero sí la más conveniente si no tuvieras a quien recurrir. Te recomiendo pedir a tus contactos que te sugieran alguno, y si tenés chance de visitar el lugar antes para inspeccionar y ver si te inspira confianza, genial. Debés conseguir todas las referencias posibles.
  1. Dejarlo solito:
    Supongamos que te vas un par de días, por más espaciosa que sea tu casa o patio y aunque le dejés un dispensador que lo mantenga surtido de alimento y agua: no será garantía de que esté en buenas condiciones. Porque si tu amigo sufre apatía o se deprime, dejará de comer e hidratarse. Aunque dejés camisetas que huelen a vos y lo equipés con sus juguetes preferidos, es posible que no tenga motivación suficiente para jugar. Recordá que existe el riesgo de encontrar la casa o el patio convertido en un desastre, especialmente si la separación le provoca ansiedad a tu amigo.

Espero que mis ideas te sirvan la próxima vez que salgás sin poder llevar tu amigo. ¿Has tenido que aplicar alguna de estas? ¿Contáme, cómo te fue?

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